domingo, 14 de octubre de 2012

Relatos: "QUIMERA - Tercera entrega"


escrito por Inês Costa


-Tiene ADN humano...y animal.

-¡Oh, Señor! Él sólo quería protegerme...fui asaltada cuando volvía a casa, alguien me agarró y me arrastró hasta un callejón, donde Vic me estaba esperando con aquella jeringuilla infectada con el virus del SIDA, iba a clavármela...me dijo que iría a prisión tarde o temprano  pero que al menos sabría que yo estaría condenada de por vida...entonces fue cuando Vincent vino, derrumbando una pared detrás de mi, arrollando y aniquilando a Vic y sus matones.   ¡Me los sacó de encima!

-No te preocupes, Cathy...haré todo lo que pueda por ti y por  Vincent. Estaré cerca, observando como va el proceso de la investigación. Por lo de pronto han comenzado a estudiar los casos pasados y ya deben saber que has sido tú quien los ha investigado, así que el paso más lógico para ellos es ir a hablar contigo.

-No les diré nada. ¿Pero que pasa con Vincent? Es por él por quien estoy preocupada.

-Si, yo también...quizás podría reunirme contigo más tarde, Abajo. Quedamos en la entrada del túnel de Central Park a las nueve.

-De acuerdo...,gracias,  Devin.

-Todo ira mejor, no te preocupes.

-Eso espero.



* * * *



Mulder miró a Scully y ella a los números que indicaban el ascensor.

Cómo podía estar ella interesada en Devin Wells cuando tenía...

-Ya hemos llegado.

La puertas se abrieron y echaron un vistazo al interior de la oficina. Estaba repleta de gente, yendo de un lado para otro, hasta arriba de papeles y documentos por debajo del sonido de los teclados de computadoras, olor a tabaco y a café.

-¡Chico, si que están ocupados!

Mulder caminó hasta encontrar una puerta con el nombre " Joe Maxwell" escrito en ella. Llamó a ella.

-¿Si?

Mulder abrió la puerta y entró en la pequeña oficina. Joe estaba sentado frente a su mesa, ojeando unos documentos. Dana pensó que aquella postura no era bastante autoritaria.

-¿Puedo ayudarles en algo?

Ambos, Mulder y Scully sacaron sus tarjetas identificativas de sus bolsillos.

-Somos los agentes Fox Mulder y Dana Scully, ya hemos hablado por teléfono.

Joe odiaba a aquellos "estirados" agentes del FBI, husmeando en los asuntos ajenos. Ya había tenido algunos encuentros con aquel tipo de gente...y no habían sido agradables precisamente. Por lo común solían molestar a cualquiera que estuviese en el radio de acción de sus investigaciones y no daban ninguna explicación. Aquellos dos no parecían ser diferentes.

-¡Vaya! No pensé que el FBI estuviese tan interesado en la muerte de Sutton.

-Pues si, si lo estamos y nos gustaría conversar acerca del caso con...la señorita Chandler.

-Es evidente que si desean alguna información es con Cathy con quien deben hablar. Es mi mejor trabajadora aquí. Le paso los casos más importantes, siempre bajo mi supervisión, por supuesto. Nunca me decepciona.

-¿Qué me puede decir acerca de todos aquellos casos en que la persona investigada ha aparecido asesinada? -preguntó Scully espontáneamente.

-A veces ocurre pero es algo que está más allá de nuestro ámbito de acción...esa gente son de los bajos fondos agente Scully, y ellos, como todo el mundo, pueden ser víctimas de armas de fuego, o de una soga alrededor de su cuello...

-...o desgarrados, dijo Mulder.

-Como ya les he dicho, son poderosos y también tienen poderosos enemigos. Bueno, si quieren hablar con ella, la sala de reuniones está a su disposición. Ella se encuentra fuera en este momento, volverá pronto. Y ahora, si me disculpan tengo asuntos importantes que llevar a cabo.

Mulder cerró la puerta y miró a Scully.

-No se tú Scully, pero creo que no le gustamos.

-¿Qué es lo que hace el abogado?

Se encaminaron hacia el escritorio de Cathy pero ella no se encontraba allí. Un humeante café estaba sobre la mesa y los archivos de un caso estaban abiertos con una nota amarilla puesta cerca, repleta de anotaciones.

-¿Bueno, que hacemos ahora? ¿la esperamos?

Cathy entró en la estancia y reparó en las dos personas. Apretó fuerte los documentos del caso que estaba llevando, fuertemente en su mano, delante de su pecho y respirando apuradamente. No podía cometer ningún error.

-Quizás si viniésemos más tarde...

-No tienen por que hacerlo.

Los dos se volvieron al mismo tiempo. Scully la reconoció al momento por que había salido en las noticias. Mulder, por otro lado parecía como fascinado: la mujer era realmente bella. Ni siquiera se percató de que Scully había sacado su identificación. Obviamente ella se dio cuenta de la situación y le sugirió hacerlo. Catherine se divirtió mucho con esta situación y aunque en su vida sólo estaba Vincent, el agente Mulder era muy atractivo. La mirada de Mulder era inquisidora, trató de tener confianza en si misma, luego cuando se volvió a la agente Scully, se topó con los azules ojos de Dana, muy directos y agudos.

-Soy Catherine Chandler.

-Ya lo sabemos, señorita Chandler, nos gustaría hacerle algunas preguntas acerca de la muerte de Vic Sutton y también acerca de otros cuantos casos que usted ha llevado en los pasados cinco años.

-Como no. ¿Pueden venir conmigo, por favor? -dijo, sonriendo cara a Mulder.

Entraron en la sala de reuniones y Catherine les sugirió que se sentasen.

-Entonces, ¿en que puedo ayudarles?

Scully comenzó a hablar cuando se dio cuenta que  Mulder comenzaría a decir cosas sin sentido tarde o temprano.

-Hemos tenido conocimiento de que usted estaba llevando el procesamiento de Sutton.

-Si, es cierto.

-¿Podría ampliarnos información acerca de esto?

-Bueno, estaba al cargo de los procedimientos de la investigación. Fui una de las que había convencido a Janice Summers y a Phil Dodger para subir al estrado...pero ambos resultaron muertos en un accidente de tráfico cuando los policías les llevaban a un sitio seguro donde poder estar a salvo y permanecer ocultos hasta la fecha del juicio.

Scully la observaba cuidadosamente mientras ella hablaba.

-¿Qué sabe acerca de estas muertes?

-Estamos muy seguros de quien ha podido asesinarlos. Vic Sutton iba a ser arrestado gracias al testimonio de aquellos dos, y también Jim, su hermano, que era realmente el hombre con él que estuve después. Vic era el tipo duro pero era Jim quien controlaba la parte financiera, tenía contactos con funcionarios del gobierno...

A Scully le sorprendió que Catherine les diera aquella información tan fácil y rápidamente. Quizás era demasiado fácil. Entonces fue cuando Mulder habló, como si leyese sus pensamientos.

-Parece sentirse muy cómoda dándonos todo este tipo de información.

-Buenos, si ustedes trabajan para el FBI, de cierto que ustedes saben más de lo que yo sé. Seguro que tienen que preguntarme pocas cosas...

Mulder se rió.

-No muchas.

Scully le observó reírse  -no estaba cómoda. Había un sentimiento de disconformidad creciendo lentamente dentro suya que la estaba saturando. Sabía como actuaba Mulder con las mujeres: un caso aquí, una noche allá, pero nada serio. Más, de hecho, ella no había vuelto a oír de "las chicas de Mulder" otra vez.

Ya era bastante. Scully interrumpió la conversación.

-¿Y que podría decir de la forma de morir de Sutton? ¿Tiene alguna pista?

Una grave y mucho más seria expresión mostró el rostro de Cathy.

-No,...no tenemos nada...sobre ello.

-¿Está segura? -dijo Scully, mostrándole fotografías de similares crímenes ocurridos un par de años antes- Usted ha investigado a todos estos hombres que han resultado asesinados...¿no cree que es un poco extraño que todos hayan muerto por el mismo tipo de heridas?

Catherine agitó la cabeza.

-Usted está hablando de casos diferentes, no hay nada común entre ellos...

-...excepto las heridas. ¿No es posible que estemos buscando a un asesino en serie?

-Agente Scully, estos hombres no tienen relación alguna entre si. ¿No cree que ya me hubiese dado cuenta?

Mulder comenzó a ponerse nervioso. ¿Por qué Scully no había comenzado a jugar duro?

-Señorita Chandler, hemos encontrado un tipo diferente de sangre en la escena del crimen...una clase especial de sangre. ¿Sabe algo al respecto?

Catherine sintió un escalofrío, agarró fuertemente un bolígrafo que estaba enfrente de ella. Scully se percató de esta reacción.

-No. Pero después de todo, estas son las cosas que normalmente ustedes tienen que decirnos.

-Bueno, se lo voy a decir otra vez: la sangre tiene ADN humano y felino.

Scully observó la situación por un momento, descontenta por la reacción de Mulder.

-¿Cómo dicen? ¿Es eso posible?

-Parece serlo.

-¿Me están diciendo que hay un hombre con cara de león, vigilando las calles de Nueva York y aniquilando a los malos? Tenemos cerca de un millón de casos de robos, violaciones, extorsiones aquí, cada mes. ¿Por qué él se molestaría en matar, en particular, a esos criminales?.

-No lo sé pero usted podría decírmelo, por cierto, nunca hemos dicho nada acerca de un hombre con cara de león...

Por un minuto, Catherine pensó en ello, había sido traicionada por sus propias palabras, Vincent perdido para siempre.

-¡Por favor! -dijo, levantándose- No me gusta que me intimiden -abrió la puerta- Este es mi trabajo -y les miró directamente a la cara.

A Mulder realmente le gustaba esto. Ella tenía resistencia y aunque su rostro mostraba cierto tipo de delicada fragilidad, más no la mostró cuando salió por la puerta. Dana entornó la mirada, mostrando incredulidad.

-Creo que deberíamos vigilarla ¿no crees? -dijo ella fríamente

-.....

-¡Mulder, baja de las nubes!

-¿Eh? ¡Ah! Si, si, bajo vigilancia.

Catherine corrió a refugiarse en los servicios de señoras, que se encontraba vacío a esta hora. Se apoyó contra la pared y se deslizó hacia abajo hasta quedar sentada en el suelo. Era algo tremendo, sintió que el pánico tomaba el control, poco a poco y finalmente, rompió a llorar, abrazándose las rodillas y escondiendo la cara contra ellas.

 * * * *

Él pudo sentirlo.

¡Otra vez! ¡Otra vez puedo sentirlo!.

Su corazón latía fuerte y miró hacia el techo de la biblioteca.

¿Qué está ocurriendo Catherine? ¿Qué es lo que te está haciendo sufrir tanto?

El Nexo que ellos compartían estaba enturbiando a Vincent, a sus sentimientos. Estaban mezclados dentro de una extraña sensación: Catherine estaba asustada, enfadada, ansiosa...lo tenía todo. Era algo tan tortuoso que llegó a ser toda una corriente de emociones que le bloqueaban la cabeza, produciéndole una terrible jaqueca. Padre, quién se encontraba sentado cerca de él, le vio llevarse las manos a la cabeza y sacudirla, como si tratase de zafarse de algún pensamiento desagradable.

-Vincent, ¿qué ocurre? ¿qué pasa hijo?

-Padre, ¡haz que se vayan!

Jacob se levantó y puso sus manos en los hombros de su hijo.

-¿Qué es lo que está haciéndote sufrir?

Vincent se llevó su mano derecha contra el pecho y levantó la cabeza, jadeando palabras.

-Catherine...no se encuentra bien.

-¿Está enferma?

-No, no...físicamente está bien...pero su alma...es una tempestad de sentimientos...yo...no...puedo resistirlos. Sé que es algo referente a mi. Está tratando de ocultar algo pero tiene mucho miedo. Sus emociones la están dominando.

Padre se sentó otra vez en su silla y observó a Vincent tranquilizarse. Su respiración era todavía agitada pero al menos aquel dolor se había ido. Era casi como si el pudiese predecir algo.

-¿Hay algo que yo pueda hacer?

-Me temo que no hay nada que puedas hacer Padre.

-Quizás deberías estar entretenido con algo, hasta que oscurezca lo bastante como para que puedas salir a verla...¿te sería de ayuda?

Vincent sonrió, se sentía mejor ahora. Padre, acercó el tablero de ajedrez.

-¿Qué opinas? Puede que hoy te de una "paliza", humm

-No creo que sea posible, he estado practicando con Charles...

-Ah, ¿eso crees? Más ya sabes, no puedes enseñarle nuevos trucos a un experto, así que no estés tan convencido de que puedas darme una "paliza".

-Esto habrá que verlo.

Movió las piezas, de manera rítmica.

-Pones mucha fe en tus aberturas españolas, hijo mío.

Pero aunque Vincent parecía convencido de que iba a ganar, las torres de Padre atacaban y su mente deambulaba en el Mundo de Arriba, apartándolo de la partida, y ni siquiera, la apertura española pudo salvarlo.

-Jaque y mate- Estableció Padre irónicamente, levantando la cabeza y mirando a Vincent. Pero este ni siquiera le había escuchado. Sus ojos estaban fijos en algún punto, arriba, en el techo, y sus manos estrechadas por los dedos.

Padre se quedo observándolo.

-¡Ay Dios mío!



* * * *



Catherine recogió sus cosas y miró su reloj: era casi la hora.

Central Park era un poco peligroso a esta hora, pero necesitaba llegar a la entrada del túnel. El parque se encontraba casi vacío, excepto por la presencia de algunas parejas, flechadas por el San Valentín de febrero. Comenzó a correr y emitió un sonido de alivio al ver la entrada. Se paró, miro alrededor para ver si alguien la estaba espiando y entró, con precaución.

Los dos agentes del FBI decidieron hacer una vigilancia. Dana sospechaba terriblemente de Catherine: no por lo que ella había dicho antes, sino por como lo había dicho. El constante parpadeo, la forma de agarrar el bolígrafo... era evidente que estaba ocultando algo, más, sin embargo, parecía haber engañado a Mulder, que no pudo pensar que ella tenía que ver algo con el caso. La creencia de Scully era que la ayudante del Fiscal del Distrito estaba haciendo su particular "lucha contra el crimen", por su cuenta, con la ayuda de algún cómplice: él llevaría a cabo los asesinatos y ella los encubriría eliminando pruebas de la escena del crimen. Pero todavía no tenía respuestas para explicarse lo de la sangre...si ella era una de los que se encontraban en la escena del crimen, ¿dónde pudo conseguirla? ¡Parecía bastante convincente!

Ella y Mulder se encontraban lejos cuando Cathy accedió a la entrada en Central Park: Dana sospechó que ella estaba efectuando el pago.

-Ella estaba mintiendo.

Mulder quedó atónito. Dana le miró e insistió en sus palabras.

-Ella ESTABA mintiendo. Llámalo intuición femenina.

-¿Desde cuándo te dejas llevar por las corazonadas? Creía que yo era el único.

Aquello le sentó como una ducha de agua fría. Había sido traicionada por sus propias palabras, igual que Catherine.

-Vayamos a ver a dónde va nuestra abogada, ¿vamos o no?

Scully asió su pistola y la dejó fuera del bolsillo de su gabardina gris, sólo por si acaso. Mulder, se agachó para entrar en el túnel, justo detrás de Scully. Cuando llegaron al pasaje, allí no había nada, excepto un túnel sellado, cerrado por una verja y una serie de túneles que llevaban a ninguna parte: ninguno tenía salida.

-¿A dónde a ido?

-Quizás sea una fontanera a contrato parcial, dijo Mulder,  bromeando con Scully.

-¡Vamos, Mulder! ¡Tú la has visto entrar! No permitas que tu pequeño "enamoramiento" nuble tu juicio.

-Mira quién habla- susurró él- Regresemos, quizás se ha dirigido a otro lugar y tú HAS CREIDO que estaba entrando aquí.

Scully le miró, tratando de dominar la furia. ¡A veces él podía ser tan odioso!

Catherine continuó su marcha a través de los túneles, ajena a la noticia de que había sido seguida, y se encontró con Devin al doblar una esquina.

-Debemos hablar rápido, Vincent está de camino aquí, estoy segura.

-Y bien...¿se lo vamos a decir?

Catherine miró a Devin, con las lágrimas asomando en sus ojos verdes.

-Si se lo digo...se marchará abajo y no volveré a verlo durante mucho tiempo, lo sé.

Devin puso su mano en su hombro, tratando de infundirle coraje ya que ella estaba desesperada. Supo cual era la respuesta, lo que tenía que hacer: decírselo a Vincent.

-Yo...se lo diré.

-¿Decirme lo qué?

Ambos, Catherine y Devin miraron a la figura que salía de la nublada luz de un túnel. Vincent les estaba observando, intranquilo: estaba cierto de que algo estaba ocurriendo y no estaba a gusto.

-Te he sentido esta tarde. Casi me revienta la cabeza con todo aquello. Dime Catherine, ¿que está ocurriendo?

Devin miró a su hermano, sintiéndose el hombre más desasosegado sobre la tierra. ¿Por qué no estaría el todavía en las Bureau? Catherine corrió hasta Vincent y lo abrazó fuertemente entre sus brazos y aunque él pudo saborear el momento como  una liberación, no pudo hacer otra cosa que insistir:

-¿Qué ocurre?

Catherine mojó con lágrimas tristes su pecho, porque ahora estaba liberando todos aquellos sentimientos atrapados dentro de ellas. Ella era muy valiente,  pero a veces la debilidad y la desesperación eran arrastrados a su parte más profunda y simplemente no podía soportarlo.

-¡Lo siento, mi amor! ¡Lo siento tantísimo! ¡Todo es por mi culpa! Si no me hubiese puesto tanto en peligro, ésto nunca habría pasado.

Vincent no sabía que hacer. Estaba intrigado con las emociones de Catherine, y miró a Devin, demandando una explicación, pero Devin le miró y bajo la vista.

-Siento vergüenza.

-¿Puedes decirme que está pasando? ¡Porque ciertamente no entiendo nada! ¡Dime Catherine!

Ella elevó la cabeza y le miró, la lágrimas se estaban secando sobre su cara.

-El...¡El FBI está investigando la muerte de Sutton...Vincent! Han encontrado tu sangre en la escena del crimen.

En cuanto oyó la palabra FBI se volvió a Devin.

-Lo siento Vincent, no hay nada que you pueda hacer.

-¿Qué me estás diciendo? ¿Qué ellos saben quién soy?

-Tiene tu sangre, pero no saben tu apariencia.

Vincent no quiso oír la última parte. Interrumpió a Catherine en la mitad de la frase.

-¿Que había en la sangre?

Devin se levantó y miró a Catherine. Ella no sabía lo que decir.

-¡Dímelo!

-Han encontrado...ADN...con partes de humano y de ...

Ella paró cuando los ojos de Vincent se cerraron en un momento de revelación. Se apoyó contra la pared.

-...y de animal. Aquí está. Todas mis preguntas respondidas.

-¡No digas eso!

-¿Decir lo qué, Catherine? ¡Está escrito en mi sangre! Si mi propia sangre es capaz de mentir, ¿dónde se encuentra la verdad?

Él descendió la cabeza.

-Lo sabía...lo he sabido todo el tiempo.

Catherine lo estrechó con sus brazos lo más fuerte que pudo.

-¡No pienses así! Te amo, seas lo que seas, ...tú eres mi Vincent.

Vincent apoyó su cabeza contra la de ella.

-¡Oh, Catherine! ¿Cómo puedes amarme ahora que sabes mi verdadera naturaleza?

Catherine le miró y rodeó su cara entre sus manos, colocando sus labios  sobre los de él y dándose un apasionado beso, mojado por las lágrimas que rodaban por sus rostros, mostrando una total liberación, desvelando, a través de su Nexo, que sin él ella no podría existir. Y Vincent lo supo: no había nada que hiciese cambiar a Catherine de opinión.

Devin retrocedió algunos pasos, él estaba desplazado de esta escena.



* * * * *

11:00 am

-¿Adónde vamos ahora?

Mulder estaba guardando su pistola, la pregunta pasó por sus oídos y quedó en su pensamiento, viendo el tiempo pasar. Scully continuó mirándolo, con el teléfono móvil en la mano. Skinner no estaba contento con los progresos, de hecho se había enfadado cuando escuchó la historia de Central Park; Dana creyó que el teléfono le iba  a explotar en las manos.

-Normalmente eres más creativo en nuestras investigaciones.

Mulder se volvió cara a ella con rostro de acero.

-Es por que por primera vez tengo un mal presentimiento acerca de esto...

Scully le levantó, se puso su abrigo, ignorando los comentarios de Fox y cogió las llaves del coche.

-Yo conduzco.

La puerta chirrió cuando Dana entró en la oficina de Devin con Mulder. El agente del FBI estaba mirando los archivos de un caso y se puso en alerta cuando entraron por la puerta. Dana le saludo con una gran sonrisa.

-Buenos días agente Wells.

-Hola...¿necesitáis ayuda?

Mulder le observó, comparándose a si mismo con Wells sin incluso darse cuenta. Finalmente habló.

-Hemos hablado ayer con la señorita Chandler. Estaba trabajando en el caso Sutton y mencionó a ¿Jim Sutton? Creo que ha sido el hermano de la víctima...

-Si, estamos en su búsqueda. También está siendo procesado por la Oficina del Fiscal del Distrito, pero está fugado. Lo único que sabemos es que todavía se encuentra en Nueva York.

-¿Cómo lo saben?

-Hemos pinchado el teléfono de su ex. Ha hecho dos llamadas: ambas desde cabinas de teléfonos de Nueva York. Estamos vigilando los aeropuertos. Hemos avisado a la INTERPOL en el caso que consiga huir. Pero no creo que lo haga.

-¿Por qué dices eso?

-Está detrás de alguien, lo ha comentado por teléfono, pero no sabemos quién es. Él podría estar sospechando de que le estamos pinchando, así que ha sido muy escueto acerca de ello.

Un pensamiento turbio pasó por la mente de Dana.

-Entonces, ¿Qué es lo que vamos a hacer ahora?

-Estamos esperando una llamada telefónica de nuestros contactos en Baltimore...creo que el misterio de la sangre será pronto desvelado.

Devin le miró intrigado, pero no se permitió evidenciar aquellos sentimientos ¡ya que no quería desvelar su condición de... espía!  ¿Existía otra palabra para definir lo que él estaba haciendo?

-¿Pero, de que va esa llamada?

-¿Si, Mulder? ¿De qué?

Mulder sonrió a Scully, sintiéndose culpable de no haberle comentado nada acerca de la llamada telefónica a The Lone Gunmen. Frohike se volvería loco si Scully no hubiese preguntado por él. Sonriendo con una más que explícita mirada de culpabilidad, continuó.

-Bueno, Scully...Frohike ha preguntado por ti otra vez...

Dana descendió la mirada y apoyó la mano en el escritorio de Devin, evidentemente chasqueada. Devin parecía extrañado por la reacción de Dana.

-¡Oh, no! ¡Otra vez no!  ¿No me digas que has metido a esos tres en la investigación?

-Porque tú te pondrías a refunfuñar y no podría esquivar tus sarcasmos...

-¿Mis...QUÉ?

Mulder levantó sus manos en señal de defensa y se rió.

-¿The...Lone Gunmen?

-Si. Son una especie de...club de chicos, de esos interesados en lo paranormal.

-¡Una panda de adictos a internet!

-Son un club de chicos, pero creo que harían una excepción con Scully...Wells, ¿si consigues más información sobre Jim Sutton nos lo harás saber, verdad?

Cuando marcharon, Devin respiró agitádamente. Era la primera vez que no sabía lo que hacer.



* * * *



-¿Así que de verdad te marchas?

Vincent  preparó su equipaje, guardándolo sólo lo necesario durante su estancia abajo, en las cámaras inferiores, bajo los túneles. Jacob miraba meticulosamente el proceso de doblamiento de un gran y cálido jersey de lana que Catherine le había dado  Vincent durante la Fiesta de Invierno.

-¿Qué opinará Catherine sobre esto?

-Ella, más que ninguna otra persona, lo comprenderá.

-¿No vas a despedirte de ella?

Vincent miró vagamente la rosa que Catherine le había regalado por su primer aniversario, que estaba sobre la cubierta de un libro. La cogió y la guardó en un bolsillo especial, en su chaleco, conservándola cerca del corazón conservando consigo algo real y verdadero.

-No. Nunca nos decimos adiós.

Cogió su capa, que indicaba que la marcha era inmediata, Padre lo agarró de los hombros, tratando de pararlo; Una tarea imposible pero él todavía lo intentó una vez más.

-¿Puedes, al menos, darme una explicación?

Vincent no era capaz de mirar a los ojos de Jacob, temeroso de que él pudiese descubrir el origen de su sufrimiento.

-A veces, Padre, necesito pasar algún tiempo sólo...para ordenar mis pensamientos, encontrarme a mi mismo.

-Está bien, no tienes porque decírmelo, de acuerdo...¿pero que pasa con Catherine? y si necesita encontrarte...

-Yo iré. Padre, siempre regreso a ella.

Jacob asintió y abrazó fuertemente a su hijo.

-Al menos, permanece cerca de las tuberías, por si se diese el caso.

-Si Padre, lo haré.

Con gran y firme paso, Vincent desapareció dentro de neblina de los túneles.



* * * *



-Soy Mulder.

-¡Mulder! Y bien, ¿se lo has preguntado a la agente Scully?

-Si Frohike, pero es cabezota.

-Soy paciente, no te preocupes.

-Entonces a ver, ¿tenéis alguna novedad?

La voz de Byers sonó claramente desde atrás.

-De hecho la tenemos. Venimos con muy buena información. Hemos entrado en una sección del Departamento de Defensa que no está en la guía turística...

-¿Y?

-El laboratorio que llevaba a cabo los experimentos continuó con un proyecto denominado "Quimera"

-¿Quimera?

-Si...¿no te han enseñado mitología griega en la escuela?

-Creo que me perdí esa parte.

-Bueno, Quimera era un monstruo que echaba fuego, que tenía la cola de un dragón, el cuerpo de una cabra y la cabeza de un león. Aterrorizaba una ciudad de Asia -dijo Langley.

-Adoro que el gobierno ponga esos nombres imaginativos a los proyectos científicos...de cualquier forma, un par de análisis de ADN fueron llevados a cabo, pero no hubo nada concluyente, tuve que salirme del sistema por que casi me descubren...¡pero no todo está perdido! He conseguido los nombres de un par científicos que trabajaron el proyecto Quimera. Uno de ellos es todavía el director de un laboratorio genético en Newark. Se llama  -Mulder escucho ruido a papeles-...Genecorp, ¡otro "gran" nombre!. Tuvo unos pocos contratos con Defensa, pero sus principales investigaciones se desarrollan en el campo de la Nutrición. ¡Si, ya!

-¿Y cual es nombre de nuestro doctor?

-Edward Holston.

-¿Edward Holston? ¿No ha estado en el equipo que había salido a Roswell?

-¡Si!

-Entonces, fue tecnología alienígena la que fue usada en el proyecto Quimera.

-Me temo que si, pero hay más...sabemos, de hecho que todos los datos extraídos de este proyecto, que se encontraban al departamento de Defensa, fueron transferidos a los ordenadores de Genecorp. Me "pregunto" por qué.

-Adivino que para continuar el proyecto, si fue interrumpido -dijo Byers- No he podido acceder a esos archivos, llevan un trabajo interno. Los archivos informáticos de Genecorp no están accesibles desde la red.

Mulder quedo pensativo por un momento, luego habló.

-Entonces, Frohike, ¿Quieres preguntarle personalmente a Scully si quiere ver la Estatua de La Libertad contigo?



* * * * *



El edificio de Genecorp parecía un bloque gigante de cristal. Era fácil encontrar aparcamiento, para dejar los coches fuera bajo vigilancia.

-¿No tienen vidas privadas?

Caminaron hasta llegar a la mesa de recepción, mostrando sus identificaciones.

-Nos gustaría poder hablar con el Dr.Holston por favor, ¿podría ser?

La recepcionista se puso un poco inquieta cuando vio las identificaciones, y vaciló.

-El Dr.Holston se encuentra en el laboratorio...no desea ser molestado.

-Señorita, creo que puede hacer una pausa en lo que quiera que él esté trabajando...-respondió Scully.

Mulder, sin embargo, parecía interesado en las identificaciones de Genecorp, y en cómo poder conseguir una.

-Por supuesto...un momento, por favor.

Momentos más tarde ellos se encontraban en la oficina de Holston. Scully se puso a mirar algunas fotografías, mostrando a todos los de Genecorp y una foto del Dr. Holston, en la que tenía un trofeo en sus manos. Mulder parecía mucho más interesado en una figura, modelo de ADN que se encontraba en el escritorio de doctor. La puerta se abrió el doctor Holston entro en las estancia, llevando unos papeles en su mano y sugetándose las gafas que se deslizaban en su agresiva nariz. Era bajo, con cabello y ojos grises y cojeaba un poco de su pierna derecha.

-Disculpen el retraso, estaba llevando a cabo una serie de análisis...Soy el doctor Edward Holston.

-Si, lo sabemos. -dijo Scully- Somos los agentes especiales Fox Mulder y Dana Scully, y nos gustaría hacerle algunas preguntas...

-¿Sobre qué? Por favor, tomen asiento. -el doctor se sacó su bata blanca y Fox ojeó inmediatamente la identificación que estaba en su bolsillo derecho. Se sentaron cómodamente en los sillones de cuero.

-Hemos venido por que sabemos que usted solía trabajar para el Departamento de Defensa, en un proyecto genético, hace algunos años.

Holston les miró a través de sus gruesas gafas y se agarró las manos.

-Bueno, si, el proyecto fue concluido.

-¿Por que razón, doctor?

-Bueno, supongo que éramos como críos conduciendo un coche por primera vez...simplemente no teníamos experiencia, ¡así que decidimos que era mejor investigar y estudiar primero y no correr riesgos inútiles!.

Mulder empezó a desconfiar: él estaba mintiendo.

-He venido al saber que usted también ha formado parte del equipo de investigación que llevó a cabo el incidente de Roswell.

Holston empezaba a estar turbado por la naturaleza de las preguntas.

-Lo lamento, pero no veo que unas cosas estén relacionadas con las otras...

Mulder dibujó una sonrisa de compresión en su cara.

-¿Podría echar un vistazo a estas cifras? -le dijo, pasándole unas hojas de papel. Holston la cogió, se ajustó las gafas; luego miró a Mulder con cara de "¿dónde-ha-conseguido-usted-esto?".

-¿Se dan cuenta de lo que esto supone?

Scully asintió con la cabeza.

-Estoy muy segura de lo que supone...le he estado haciendo análisis a esto unas diez horas.

-¿Cómo a llegado a sus manos?

Los agentes se miraron el uno al otro y decidieron, casi telepáticamente, que el origen de la muestra sanguínea permaneciese oculta.

-No estamos autorizados para decirlo, doctor. -respondió Dana- pero si estamos muy autorizados a hacer preguntas al respecto...sobre como ha ocurrido -y miró al modelo de ADN.

El Doctor Holston tomó la indirecta.

-Miren, lo lamento, pero no puedo ayudarles. Apenas hemos usado la máquina genética en todos estos años...¡fue imposible para nosotros combinar adecuadamente ADN! -devolvió los papeles de Scully, se levantó y caminó hacia la puerta. Dana y Mulder también se levantaron, ella caminó hacia el doctor y se puso enfrente de él -era la oportunidad perfecta para Mulder.

-Dr.Holston, apreciaríamos su ayuda, pero como hombre de ciencia y un colega, sabe que eso es algo difícil de creer para mi, sabe que todo es posible hoy en día.

-Mi querida señorita...simplemente ya no he vuelto a trabajar en ese área...conllevan problemas éticos.

-¿Y la Nutrición no conlleva problemas éticos también?

Holston se limitó a sonreír.

-Venga Scully, parece que el doctor quiere volver al trabajo.

-De cierto que si, tengo que marchar.

¡Vaya! ¡entonces si que tenían vida privada!

Mulder permaneció en silencio hasta que estaban de camino al hotel, entonces saco una tarjeta de su bolsillo y agitó delante de Scully.

-¿Has robado una identificación de Genecorp? ¿La del Dr.Holston? ¡Ten por seguro que se dará cuenta!

-El tenía que marcharse, ¿recuerdas?. Toma esta desviación del camino.

Scully miró a la señal de tráfico. Decía "Aeropuerto Internacional de Newark", así que miro a Mulder, dándose cuenta de inmediato de que iba a ocurrir.

-No, ¡no me lo digas!

-Bueno, Scully,¿Qué dirías si Frohike te llevase a ver la Estatua de la Libertad?

De regreso a Genecorp, el Dr. Holston desplazó rápidamente su Ford negro a un lado de la carretera. Alguien abrió la puerta, sin usar la llave y éste se secó el sudor de su frente. El inconfundible olor a cigarrillos invadió todo el espacio. Una cajetilla de Malboro roja y vacía fue arrojada fuera.

-¿Entonces? -dijo el hombre- ¿Tienen algo o no?

-Me mostraron un par de exámenes sanguíneos...parece que nuestro proyecto no ha sido terminado después de todo...

El hombre abrió otro paquete de cigarrillos, y se tomo tiempo para disfrutar las caladas.

-¿Exámenes sanguíneos? ¡en fin! Creo que va ha ver un laboratorio del FBI que va a ser asaltado y destruído esta noche...

Se llevó la mano al bolsillo y cogió un nuevo cigarrillo. Esto irritaba a Holston.

-¿Usted nunca deja de fumar? ¡Nunca le he visto sin un cigarrillo en toda su vida! ¡Va a desarrollar un cáncer!

Miró a Holston con fríos ojos tediosos, una colilla en su boca y le echó un poco de humo delante de su cara. Luego, puso en marcha su coche y marcharon del lugar.



©Chimera (Quimera)ha sido escrita por Inês Costa
Las ilustraciones son obra y propiedad de Sonia Mª Corral, puedes bajarlas a tu disco duro para disfrute personal. Para otros usos, adquisiciones, duplicaciones, copias, etc. debes contar el con el consentimiento del artista. Gracias.


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